Marina Abramovic + Adidas

¿Un dúo inverosímil? Ni mucho menos. Para muestra un botón.

Puede que a alguien le sorprenda, y a otros no, claro, sobre todo después de que la artista, capaz de llevar al límite lo físico y lo mental con su propio cuerpo en sus performance, hiciese un video con Lady Gaga presentando el método  de meditación Abramovic.

Ahora los señores de Adidas le han propuesto  hacer una versión de su trabajo “Work Relation” de los setenta, donde se transmite a través de la obra de la artista un mensaje deportivo relacionado con el mundial de futbol: “el trabajo en equipo es más perseverante y disciplinario”.

Y con esto surge la crítica a la artista que se vende a Adidas para mostrar su trabajo. Y claro, eso no es un artista de los de verdad.  Seamos realistas, en pleno siglo XXI en un mundo más que capitalista la idea del artista romántico  libre, sin ataduras, que solo vive para y por su arte queda  un poco lejana. Hoy en día hay artistas que quieren enriquecerse con sus trabajos y si surgen encargos, ¿porqué no aceptarlos? Ahora, que el encargo sea de una multinacional… ahí entra en juego la moral de cada uno, o la necesidad, que sabré  yo. En mi opinión no debería sorprendernos que existan artistas que parece que creen sus obras con el objetivo de sacarle el máximo partido económico, existe una oferta y demanda, si lo hacen es porque alguien lo paga, alguien valora su arte sin tener en cuenta ese hecho. Aunque no estoy muy a favor de la creación artística con el principal objetivo de sacar el máximo dinero,  no creo que por ello sean peores artistas.