Nuevas Experiencias con Xavier Le Roy

¿Qué se os ocurre si os digo que en la Fundació Tápies de Barcelona se está haciendo una exposición sobre Xavier Le Roy,  coreógrafo y bailarín, titulada retrospectiva?  Supongo, que igual que a mí, esperáis encontrar una documentación gráfica como fotografías, vidImageeos y artículos entre otras cosas, con algunos letreros informativos sobre sus periodos y experiencias varias.  Pues bien, no hay nada de esto. En una de las salas de la Fundación, blanca y sin sonido, se sitúan cuatro bailarines que te dan la bienvenida apareciendo por cada una de las esquinas de la sala e informando del año que representan cada uno de ellos.  Se colocan y realizan una pequeña coreografía que hace que no sepas donde atender ni que significa. Pero el desconcierto no termina  aquí, una vez terminada uno de los bailarines se acerca y te explica lo que acabas de ver,  y le añade su historia, su propia retrospectiva  expresándola con su cuerpo y sus vivencias, evidentemente adaptando coreografías de Xavier Le Roy.  Se rompe con esa cuarta pared teatral  que hace que tanto bailarín como espectador este cómodo cada uno en su lugar, pero en este caso ellos sobrepasan la pared y te hacen participe de su actuación, interactúan con el espectador, y tengo que reconocer que en un principio no solo me sorprendió sino que me incomodó.  Para terminar de entender la exposición es imprescindible bajar al taller donde los bailarines se preparan sus  retrospectivas bajo la supervisión continuada del propio Le Roy.

Me parece una gran forma de presentar el trabajo del coreógrafo dentro de un museo,  a partir de las retrospectivas personales de cada uno de los bailarines, ficticia o no,  con  la danza de Le Roy, lo que hace que se despierte nuestra curiosidad de conocer la historia cada uno de ellos y como han adaptado la coreografía para expresarla, porqué que es la danza si no la expresión a través del cuerpo.

En esta exposición  se lleva más allá la danza y se muestra como una disciplina más dentro del arte, se rompe con los esquemas preestablecidos para la exposición dentro de una institución museística y rompe con la relación obra-espectador  tan sólida, y todas estas rupturas dan lugar a una nueva experiencia que para mí ha sido completamente satisfactoria.